El Espíritu de Adopción tiene que venir sobre la Iglesia,
según vemos en Romanos 8: 15 donde leemos: “…Pues no habéis recibido el espíritu de
esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu
de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!....”. Allí se rompe la
esclavitud y la dependencia es con el Padre.-
En 1 de
Corintios 2:16 la Biblia dice: “…Porque ¿quién conoció la mente del Señor?
¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo….”. ¿Cómo
podemos entenderle a Dios?, nosotros tenemos la mente de Cristo, debemos
desarrollar ese potencial.-
La cultura
del Reino es lo que yo tengo, cuando tengo la mente de Cristo, comenzamos a
pensar como Dios. Pienso. La palabra de Dios es lo que pienso. Tienes que estar
una hora con Dios. Los hijos de Dios no vivimos de lo que nos falta. Mínimo
tenemos que pasar una hora con Dios.-
En 1 de
Corintios 6:17 también la Palabra de Dios nos dice: “…Pero el que se une al Señor, un
espíritu es con él….”. Yo soy un espíritu con Jesús, orando, adorando,
preguntando. -
En
Jeremías 2:6 leemos: “…Y no dijeron: ¿Dónde está Jehová, que nos
hizo subir de la tierra de Egipto, que nos condujo por el desierto, por una
tierra desierta y despoblada, por tierra seca y de sombra de muerte, por una
tierra por la cual no pasó varón, ni allí habitó hombre?...” Aquí vemos
que no preguntaron ¿dónde estás Señor?.-
Así
también vemos en Jeremías 2:8 que dice: “…Los sacerdotes no dijeron: ¿Dónde está
Jehová? y los que tenían la ley no me conocieron; y los pastores se rebelaron
contra mí, y los profetas profetizaron en nombre de Baal, y anduvieron tras lo
que no aprovecha….”. Dios es un Dios personal. ¿Por qué Dios no
aparece?, para ver si preguntas por El.-
En 1 de
Corintios 2:15 dice: “…En cambio el espiritual juzga todas las
cosas; pero él no es juzgado de nadie….”. Nosotros somos gente
espiritual. El espiritual pregunta ¿dónde está Papá?. Así vemos que la
aflicción es falta de la presencia de Dios.-
Ya fuimos
aceptados por Dios. Tenés que gastar en Jesús todo. Los hijos de Dios andamos
en tanque lleno. Jesús bendijo los panes y los peces. ¿Preguntas por Dios?. Hay
que reclamar la presencia de Dios. ¿Papá estas aquí?.-
¿Quiénes
son los que reciben de parte de Dios?. Está en Marcos 4:11 donde dice: “…Y
les dijo: A vosotros os es dado saber el misterio del reino de Dios; mas a los
que están fuera, por parábolas todas las cosas;…”. Mas a vosotros os es
dada revelación.-
Así
también leemos en Marcos 4:12: “…para que viendo, vean y no perciban; y
oyendo, oigan y no entiendan; para que no se conviertan, y les sean perdonados
los pecados….”. Los que están afuera son los que no preguntan por Dios.
Cuando entiendes esta parábola, entiendes todas las demás parábolas. Jesús a
sus discípulos les declaraba todo. En Marcos 4:34 leemos: “… Y sin parábolas no les
hablaba; aunque a sus discípulos en particular les declaraba todo…”.-
Según 1 de
Corintios 2:14 donde dice: “…Pero el hombre natural no percibe las
cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede
entender, porque se han de discernir espiritualmente….”. ¿Qué tienes
que hacer para que el hombre natural entienda?, tienes que hablarle la palabra
de Dios. Cuando vos te paras firme, Dios va a enloquecer la sabiduría del
mundo.-
En Colosenses 3:3 dice: “…Porque
habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios…”.
Estamos muertos y nuestra vida está escondida con Cristo en Dios.
Así también en 1 de Corintios 2:13
leemos: “…lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría
humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo
espiritual…”. En lo espiritual Dios ya resolvió todo en la Cruz.
Pregunta ¿Dónde está Dios?. Vemos en 1 de Corintios 1: 27-30 donde dice: “… sino
que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil
del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo
menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de
que nadie se jacte en su presencia. Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús,
el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y
redención;….”.-